Si gestionas una red viaria, 2026 será un año clave para consolidar cambios normativos en señalización vertical ya aprobados en 2025 y para adaptar procesos de compra, instalación y mantenimiento a los nuevos estándares técnicos. En pocas palabras: hablamos de visibilidad real, coherencia del sistema y trazabilidad documental. Aquí tienes una guía clara y accionable para llegar a tiempo.
Qué ha cambiado (y por qué te afecta)
En junio de 2025 el Gobierno aprobó la actualización del Reglamento General de Circulación y consolidó en un único anexo el Catálogo oficial de señales y marcas viales. La reforma moderniza pictogramas, incorpora nuevas señales acordes con los usos de movilidad actuales (como las ZBE) y fija criterios para un despliegue progresivo por parte de las administraciones titulares de la vía.
Para gestión, compras y mantenimiento, esto significa: catálogo unificado, definiciones más precisas y exigencia de materiales y documentación alineados con los nuevos criterios.
En paralelo, se mantiene el marco técnico de referencia: Norma 8.1-IC Señalización vertical (criterios de diseño e implantación) y la norma UNE-EN 12899-1 para dispositivos de señalización vertical permanentes (requisitos de fabricación y evaluación de la conformidad). Este binomio sigue siendo la base para dimensionar, licitar y recepcionar señalización en la red estatal y en redes autonómicas/municipales que lo adoptan.
Calendario práctico para 2026
La actualización del catálogo no exige sustituir de golpe toda la señalización: la implantación es gradual, asociada a nuevas obras, reposiciones por fin de vida útil o no conformidad, y a proyectos de conservación programada. El foco en 2026 estará en:
- Adquisiciones y pliegos ya alineados con el catálogo actualizado y con las nuevas familias/pictogramas.
- Reposición por mantenimiento: cuando corresponda renovar, se instala el diseño actualizado y la clase retrorreflectante adecuada al tipo de vía.
- Tecnologías complementarias: conviene revisar la coordinación entre señalización vertical y otros elementos regulados que evolucionan en paralelo, como la baliza V16 conectada, cuya obligatoriedad desplaza a los triángulos a partir del 1 de enero de 2026 (relevante para explotación y campañas de comunicación al usuario).
Implicaciones técnicas que debes interiorizar
1) Visibilidad y retrorreflexión según vía y entorno
La elección entre RA2 y RA3 sigue dependiendo del contexto: velocidad de operación, iluminación, meteorología, geometría. Las revisiones del catálogo y la insistencia de la DGT en seguridad efectiva empujan a especificar RA3 microprismática en tramos de mayor riesgo (noche/lluvia, túneles, altos V85), mientras que RA2 mantiene su encaje en redes urbanas e interurbanas de menor velocidad con buena iluminación. Documenta siempre la justificación técnica en el expediente.
2) Pictogramas y mensajes más acordes con la movilidad actual
El catálogo actualizado incorpora rediseños y nuevas señales vinculadas a fenómenos como Zonas de Bajas Emisiones (R-120), VMP o energías alternativas en estaciones de servicio. Revisa planimetrías, inventarios y cartelería direccional para evitar convivencias erróneas entre modelos salientes y nuevos.
3) Uniformidad y coherencia en obra
En presencia de trabajos, la señalización circunstancial prevalece; cubre la permanente que pueda contradecirla y verifica lectura nocturna y en mojado. Esta coordinación entre vertical y horizontal evita mensajes ambiguos durante fases de obra o desvíos temporales. (La reforma refuerza el uso del catálogo unificado también para estos casos).
4) Conformidad documental y trazabilidad
La recepción de señales debe incluir declaraciones de conformidad, fichas de materiales, clases retrorreflectantes, marcado y recomendaciones de instalación/mantenimiento conforme a UNE-EN 12899-1 y a la 8.1-IC. Sin trazabilidad, tu auditoría es vulnerable.
Cómo adaptar tus pliegos y contratos en 2026 (sin perder el control)
- Especifica por desempeño, no solo por producto: clase retrorreflectante, resistencia a corrosión y viento, cromaticidad, vida útil, y protocolos de limpieza/verificación.
- Introduce mediciones instrumentales de retrorreflexión por corredores o familias de señal, con umbrales de reemplazo y SLAs de reposición.
- Exige coherencia de sistema (vertical + horizontal + balizamiento) y protocolos para obra.
- Ancla el catálogo actualizado en definiciones, planos tipo y despieces; evita el “copia/pega” de modelos obsoletos.
Respuestas directas a dudas frecuentes
¿Tengo que cambiar todas las señales en 2026?
No. La implantación es progresiva y ligada a nuevas actuaciones y reposiciones por mantenimiento o fin de vida útil. Lo importante es que toda señal nueva se ajuste al catálogo actualizado.
¿Qué documentos debo pedir al fabricante/instalador?
Declaración de conformidad, ficha técnica, clase retrorreflectante, marcado, recomendaciones de instalación y mantenimiento conforme UNE-EN 12899-1 y criterios 8.1-IC.
¿Qué señales nuevas debería priorizar?
Depende de tu red, pero suelen ser prioritarias las ligadas a ZBE, rediseños con mejoras de legibilidad y las que regulan riesgos críticos (adelantamiento, giros, pasos de fauna, túneles). Apóyate en siniestralidad y V85.
¿Cómo encaja la V16 conectada en mi operación?
Aunque no es señalización vertical, afecta a la explotación y a la información al usuario: desde 1/1/2026 los triángulos dejan paso a la V16 conectada. Prepara comunicación y coordinación con emergencias.
Cómo te acompaña Reynober
Te ayudamos a aterrizar el cambio normativo en tu realidad operativa: diagnóstico de inventario, especificación técnica por tipo de vía, fabricación homologada, instalación conforme a proyecto y planes de mantenimiento con medición de retrorreflexión y limpieza programada. Todo con evidencia documental para auditorías y licitaciones.
Si quieres profundizar en cómo la tecnología está revolucionando la forma en que gestionamos, conservamos y aseguramos nuestras carreteras, te recomiendo leer nuestro artículo “Innovación en conservación vial: tecnologías que están transformando la seguridad en carreteras”. Allí descubrirás cómo soluciones avanzadas, sistemas de monitorización y nuevos materiales están marcando el futuro de la movilidad segura y cómo pueden complementar la correcta implantación de las nuevas normativas en señalización vertical.
La actualización normativa no pretende “cambiar señales por cambiar”, sino elevar la eficacia de la señalización donde más importa: en la percepción del conductor, en la noche y bajo lluvia, en obras y en entornos complejos. Si alinees catálogo, materiales y mantenimiento con datos y trazabilidad, 2026 puede ser el año en que tu red se lea mejor y funcione mejor. Contacta con nosotros.